Migración, “La Cultura del Encuentro”

jesus camino

Jesús en la parábola llamada del juicio final afirmaba: "era forastero, y me acogisteis"; y, al revés, "era forastero y no me acogisteis". Le preguntaron: ¿Cuándo fuiste forastero acogido y no-acogido? Él respondió: Cuando lo hicisteis o dejasteis de hacer a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis o dejasteis de hacer.
La movilidad humana se ha convertido en un suceso a nivel mundial, en donde las fronteras son traspasadas por miles de personas que van en busca de una mejor calidad de vida. Emerge como un signo de los nuevos tiempos, en donde fenómenos como la globalización nos acercan a las diversas realidades y a los países, situación que despierta el interés de quienes están buscando otros horizontes. Si bien, en la última década, la migración ha tenido un explosivo aumento, ha estado presente entre nosotros desde los inicios de los tiempos, María, Jesús y José experimentaron lo que significa ser migrantes: abandonar su propia tierra amenazados por el poder de Herodes, obligándoles a refugiarse en Egipto.
Con el fenómeno de la globalización se pensó ingenuamente que las fronteras iban a caer y que el mundo estaría al alcance de todas las personas. Pero sucedió lo contrario las fronteras no caen, sino que crecen y se refuerzan.
En este mundo globalizado el extranjero es menos reciente por criterios económicos, ya que se mira sólo la riqueza económica que puede aportar o restar, olvidando la riqueza del encuentro entre seres humanos en su diversidad. Esto es tan evidente que en la actualidad está vigente el que "Quien no pueda pagar no se puede alojar".
Entre los efectos de la migración se pueden señalar:
o La xenofobia, que es rechazo, exclusión, " odio", repugnancia, hostilidad hacia los extranjeros y el surgimiento de ideologías racistas y fascistas, absolutamente anti-cristianas.
o El recelo social, la llegada de inmigrantes es considerada como una invasión de ilegales que amenazan el bienestar y equilibrio social. Son considerados por políticos y por mucha gente un peligro del que hay que defenderse ya sea través de fuertes escudos legislativos o a través de altas alambradas o con muros fronterizos (como el EEUU ha construido frente a México el cual alcanza una altura de 30 metros).
o Los efectos económicos son ambivalentes, pues existen efectos positivos tanto para el país emisor como para el de destino. En muchos países de destino, se construyen y mantienen industrias e infraestructuras que no podrían realizarse sin la colaboración de la mano de obra extranjera. Por otro lado, las familias que permanecen en sus países de origen se benefician de las remesas que los inmigrantes hacen a través de las transferencias de dinero.
o Regulación de una inmigración selectiva, los países ricos han optado formalmente por oponerse a la inmigración y controlarla lo más posible, permitiendo la entrada solamente a quienes son productivos, estableciendo además políticas limitativas que privan del derecho a vivir en familia, a la residencia permanente, a obtener la nacionalidad, etc., resistiéndose a regularizar la situación de los inmigrantes que están "sin papeles".
o Trabajadores/as inmigrantes no disfrutan de sus derechos laborales, tampoco gozan de otros derechos que puedan favorecerles abiertamente para su inserción social.
La migración puede constituirse en una tragedia cuando es ilegal ya que el individuo se ve despojado de los derechos más elementales es vulnerable al ser sometido a la explotación de mafias y delincuentes sin escrúpulos. Esta tragedia alcanza su clímax cuando las personas arriesgan y pierden su vida al cruzar las fronteras.
Se puede decir que "los inmigrantes no son un peligro, sino que están en peligro"

Comúnmente al inmigrante se le llama "extranjero", es decir "extraño", alguien que no pertenece a nuestro mundo y que está separado de nosotros porque es de otra nación, de otra cultura, tiene una lengua diferente, otra religión, etc.
La consecuencia inmediata que acarrea el hecho de haber emigrado, es que, se desencadena un proceso de desintegración y de ruptura con la sociedad en la cual se desenvolvía.
El inmigrante mientras se va adaptando a su nueva situación, debe sobrellevar el hecho de ser considerado como extraño, experimenta soledad, siente la pérdida del núcleo social y familiar del que se formaba parte, sufre el dolor de nadie, de no contar con nadie, muchas veces el migrante no puede comunicarse debido al idioma, no pueden adquirir documentos legales, no cuenta con orientación e información precisa y oportuna. A veces sus documentos son decomisados, carece de educación y especialización laboral para conseguir el sustento.

Descargar reflexión completa

Fundación Levántate Mujer y Telecentro Iquique


Imprimir