En Bolivia se debate la Ley contra la discriminación, la xenofobia y el racismo.

El estado Plurinacional de Bolivia reconoce la diversidad multiétnica y pluricultural; el Estado tiene "el deber primordial de respetar y proteger ka dignidad humana".

El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo han elaborado una ley que sancionen la discriminación por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos; y la creación de un organismo que tenga como objetivo central elaborar políticas nacionales y medidas concretas para combatir la discriminación, la xenofobia y el racismo, impulsando y llevando a cabo acciones a tal fin.

Sin embargo, la aprobación de esta ley por la Cámara de Diputados ha causado polémica en la sociedad; esta ley no sólo impone sanciones a quienes incurran en actos y expresiones de racismo y discriminación sino que los medios de comunicación pueden ser sancionados con la suspensión de licencias de funcionamiento.

La ley, que aún debe ser debatida en el Senado, desató las críticas de opositores y organizaciones de periodistas y medios de comunicación, que ven en ella la intención del gobierno de Evo Morales de imponer una mordaza y de acallar la disidencia. El artículo de la discordia indica: "El medio de comunicación que autorizare y publicare ideas racistas y discriminatorias será pasible de sanciones económicas y de suspensión de licencia de funcionamiento, sujetos a reglamentación".

Castigos penales para los racistas

El proyecto de ley contra el racismo contempla dos tipos de sanciones para los racistas y discriminadores: sanciones administrativas para aquellos funcionarios públicos o empleados del sector privado quienes podrían ser suspendidos y, por otro, castigos penales que conllevan entre uno y siete años de prisión.

Morales pide al Senado no hacer modificaciones a Ley antirracismo

Las organizaciones académicas y sindicales de los periodistas exigen la revisión del Artículo 16 de la mentada Ley, que establece sanciones económicas y el retiro de la licencia de funcionamiento del medio de comunicación que difunda mensajes racistas.

Morales sugirió de manera enfática a la Cámara Alta no modificar el proyecto de ley antirracismo durante su discurso en el acto de entrega de una red de conexión a telefonía celular en el municipio de Toro Toro, departamento de Potosí.

El Presidente instó a los dirigentes de las organizaciones campesinas a pronunciarse y defender el contenido del proyecto de Ley que se encuentra para su tratamiento en el Senado, el cual previamente ya fue aprobado en la Cámara de Diputados.

El mandatario señaló que él y los asambleísta del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) se sienten abandonados por la dirigencia de algunas organizaciones sociales afines a su administración.

"A veces yo me siento abandonado, nuestros parlamentarios se sienten abandonados, dónde está CONAMAQ, CIDOB, CSUTCB, dónde están las Bartolinas, que defiendan este proyecto de Ley (contra el racismo y toda forma de discriminación). Las Bartolinas no son solo para bailar, es también para defender nuestros derechos, para eso nos hemos organizados desde nuestra comunidad, desde nuestro sindicato", sostuvo.

"Las víctimas del racismo y la discriminación siempre fueron los aymaras, quechuas, guaraníes y de otras poblaciones indígenas que eran insultados y hasta agredidos por grupos de la oligarquía, y no los periodistas que ahora reclaman por la existencia de un proyecto contra el racismo", acotó.

El Presidente señaló que, a través de algunos medios de comunicación, comentaristas profieren insultos contra los pueblos originarios y sus representantes sin que nadie haga algo para frenar esos excesos.

Expresó que ni el Presidente de Bolivia, ni el Vicepresidente Alvaro García Linera se han librado de esos improperios y "dedicatorias" en las columnas de los periódicos para insultarlos sin el mínimo respeto.

"Cuando queremos poner orden y sentar las mínimas reglas de respeto entre los bolivianos, que somos iguales ante la Constitución, surgió una campaña de desprestigio desde algunos medios de comunicación, junto a las actitudes colonialistas y racistas de asambleístas de los frentes de derecha contra los que representan a los movimientos sociales en el Poder Legislativo", aseveró.

"Los pueblos que han sido discriminados y avasallados desde siempre deben defender esa Ley para que nunca más se repitan esos hechos en Bolivia", dijo.

El Primer Mandatario anotó que el racismo y la discriminación contra los indígenas llegó al límite que los sectores que alentaban esos hechos pensaban hasta en exterminar a los pueblos originarios.

Morales instó a las organizaciones campesinas, indígenas y originarias a emitir manifiestos de apoyo al proyecto de Ley contra el Racismo y no dejar abandonados a sus proyectistas en la Asamblea Legislativa.

En la actualidad ese proyecto de Ley se encuentra en el Senado para su revisión, una vez que fue aprobado en grande y en detalle en la Cámara de Diputados.

"Ojalá en el Senado no cambien nada a la propuesta para que sea aprobada y promulgada a la brevedad", agregó Morales.

Puntualizó que es importante recordar que la lucha por la independencia de las naciones latinoamericanas fue gestada por los pueblos indígenas y originarios, a los que se sumaron después los mestizos y criollos, pero con otros intereses.

"Los pueblos originarios lucharon por defender los recursos naturales, su identidad cultural y la libertad, pero los mestizos y criollos lo hicieron solamente porque no querían mandar más dinero y riquezas a la corona española", anotó.

Manifestó que los pueblos originarios al mando de Tomás y Nicolás Katari marcharon 3.000 kilómetros hasta el Virreinato de La Plata para reclamar por el respeto a su identidad y a su condición de autoridades originarias, además de evitar el saqueo de las riquezas nacionales.

Fuente: internet


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